“Mamá no me dejas crecer”

“Mamá no me dejas crecer”

“Mamá no me dejas crecer”

La sobreprotección, un problema bastante extendido en nuestro medio, que consiste en hacer las cosas que los hijos ya están capacitados para hacer conforme van creciendo, con lo cual se da un doble mensaje, de un lado “si, lo hago porque te quiero” y de otro inconscientemente  “lo hago porque eres muy pequeño todavía para hacerlo tú”. El tema es que esto continúa a través de los años y a pesar de que la cronología se manifiesta es decir la edad biológica avanza, la edad emocional quedó en “eres muy pequeño para hacer esto o aquello”. Y cuando se ve a sí misma la persona (si acaso) ya tiene 30 o 40 años y resulta que se perdió de muchas cosas que pudo hacer y que le habrían dado esa sensación de logro que es parte importante en la evolución y desarrollo de nuestra seguridad y autoestima, habiendo quedado discapacitados en tareas importantes para su autorrealización y muchas veces incapaces de ofrecer mutualidad en las relaciones humanas como de pareja, amistad, es decir sólo son receptores más no emisores de sentimientos, de amor. El tema del amor incondicional, dado, entre padres e hijos se generaliza y por tanto no sienten que tengan que hacer nada para ganarse el afecto de una pareja o amistad.

Más adelante la sensación de fracaso y de no estar al nivel, genera falta de socialización, caldo de cultivo para una depresión.