Acerca de la neurosis obsesiva

Acerca de la neurosis obsesiva

 

        Freud nos dice que en este caso el tratamiento  duró cerca de un año  alcanzando el restablecimiento total de la personalidad y la cancelación de las inhibiciones del paciente.

Refiere que no es  fácil entender una neurosis obsesiva; es mucho más difícil que la histeria. Las resistencias de los enfermos, y las formas en que ellas se exteriorizan, son las que la vuelve tan difícil. Sin embargo debería ser más accesible ya que el lenguaje de la neurosis obsesiva, se asocia más que el  lenguaje histérico, con la expresión de nuestro pensar conciente, no contiene ese pase  de lo anímico a la inervación somática -la conversión histérica- que no se puede seguir conceptualmente, pero no lo es.

Freud piensa que esta dificultad pueda deberse a lo poco expuestos a tratamiento y por tanto la poca familiaridad  resultante con ese cuadro, todo esto dentro del contexto de la época. También resalta la importancia de su tratamiento en estadios tempranos de la enfermedad así fuere leve o grave.

 

Acerca de la neurosis obsesiva hemos encontrado en el Diccionario de Psicoanálisis de Laplanche y Pontalis lo siguiente:

Clase de neurosis que fue aislada por Freud y constituye uno de los grandes cuadros de la clínica psicoanalítica. Se explica que el conflicto psíquico se expresa por los síntomas llamados compulsivos: Ideas obsesivas, compulsión a realizar actos indeseables, lucha contra estos pensamientos y tendencias, ceremoniales conjuratorios, etc., y por un tipo de pensamiento caracterizado especialmente por la rumiación mental, la duda, los escrúpulos, y que conduce a Inhibiciones del pensamiento y de la acción. Asimismo, la neurosis obsesiva, que hoy día constituye una entidad nosográfica universalmente admitida, fue aislada por Freud en los años 1894-1895.